Hace algunos días, en una universidad de Cali, el Ministro de Minas y Energía, Luis Carlos Valenzuela Delgado, dio un discurso tan inteligente que no parece de un ministro. Enseñados como estamos a escuchar palabras vacuas y puras sandeces de estos personajes, sorprende la lucidez del señor Valenzuela y las tesis por él esgrimidas.

Dice el ministro que el problema de Colombia no es un problema de guerrilla o un problema económico, sino que este país «se quedó sin élite, se quedó sin quien lo quiera dirigir; sin quien lo pueda dirigir». Y cuando él habla de Élite no se refiere a la gente que tiene dinero sino a quienes se han ganado el derecho, por méritos propios, de dirigir una sociedad.

Valenzuela dice que «si hubiéramos tenido élites de verdad, nos hubiéramos preocupado de la bomba de tiempo social que creamos, y que ahora con cara de cínica sorpresa sentimos que se nos puede explotar entre las manos. Hubiéramos entendido mucho antes que no sólo se trata de crear riqueza, sino también, y esto es mucho mas importante, de crear una sociedad donde esta riqueza pueda ser sanamente disfrutada y sanamente compartida».

Y continúa: «Si hubiéramos tenido élites no hubiéramos dejado asesinar, en forma despreocupada, a todos y a cada uno de los líderes de izquierda que quisieron hacer política a través de canales democráticos e institucionales. No dijimos nada, y al no decir nada probamos que esta era una sociedad donde tan solo se podía hacer oposición en forma armada. Qué caro nos ha costado. Qué caro nos va a costar».

En cuanto a la economía, Valenzuela dice: «Si hubiéramos tenido élites no hubiéramos dejado penetrar por toda la economía y por toda la sociedad dineros con los más tristes orígenes. Tan rápido llegaron como se fueron. No obstante, hicieron un daño enorme. La economía quedó sin tejido real; una falsa economía de servicios sin sector real que la soporte. El problema va mucho mas allá de una recesión normal. La economía no se dañó ayer, ni su deterioro es culpa de un gobierno, un congresista o de la caída del precio del azúcar. ¿Dónde estaban las élites, las que dirigen, las que piensan, mientras el tejido económico y social era destrozado a pedazos?

Y en lo referente a la política explica: «Si hubiéramos tenido élites los gobiernos hubieran hecho aquello para lo que fueron creados: gobernar para la gente. Por no haberlas tenido, gobernaron para quienes tenían el turno en el poder y para sus amigos. En este país uno muchas veces siente que gobernar no es diseñar estructuras de largo plazo, sino hacer pequeños o grandes favores a los amigos, a esos millones de amigos que a uno sorpresivamente le llegan mientras que anda en estas cosas. ¿Dónde están las élites que deben ejercer control para que el gobierno gobierne? No las hay, o será que quienes debían conformarlas están pidiendo un favor aquí y otro allá? Cuando no hay élites que exijan, no hay gobierno».

Termina diciendo el Ministro de Minas que la educación —no la riqueza, los orígenes, o los apellidos— es la esencia misma de las élites. La élite genera las ideas y exige resultados. De ahí que las nuevas generaciones son las que tienen la obligación de hacer un nuevo país.

Los jóvenes, según Luis Carlos, «tienen la obligación de devolver la razón de respetar las instituciones a toda esa población colombiana sumida en la más extrema miseria y en el más imperdonable olvido, tienen la obligación de que podamos volver a transitar por este país, tienen la obligación de restaurar la tolerancia, la capacidad de disentir, de volver a hacer de la política un arte noble y de gobernar un acto inteligente y generoso».

Lamentablemente, el Ministro dice que los jóvenes tienen la obligación de no dejarnos olvidar el significado de la palabra proceso. «La paz es un proceso, la reactivación económica es un proceso; lo que vale la pena no ocurre en media hora». Lo lamentable es que tiene razón y ya muchos colombianos no tienen más tiempo para esperar resultados de un proceso que aún no comienza. No obstante, sintámonos todos con la obligación de ser élite que proponga ideas y exija resultados.

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Posted by Saúl Hernández

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