Se llevó todos los premios Nobel. ¿La razón? Tiene la economía científica más fuerte del mundo.

Todos los premios Nobel científicos fueron este año para los estadounidenses, confirmando una dominación de ese país de más de medio siglo en medicina, física y química, pero que los recursos financieros consagrados a las investigaciones no bastan para explicar.

Los estadounidenses obtuvieron o compartieron el premio Nobel de medicina 17 veces en los últimos 20 años. Han ganado el de química sin interrupción desde 1992 y el de física con la misma regularidad desde hace 13 años, salvo en 1999.

De los 513 investigadores con un Nobel científico desde 1901, 232 son estadounidenses y 7 con doble nacionalidad.

La lista de los avances obtenidos gracias a los estadounidenses parece interminable, desde los semiconductores al ADN, de la física de las partículas elementales a las células cancerosas, pasando por el descubrimiento de la proteína prion anormal.

Este dominio se explica antes que todo por las sumas colosales invertidas por los estadounidenses para atraer lo mejor de la investigación mundial.

Estados Unidos en 2004 invirtió 301.500 millones de dólares en investigación y desarrollo en la industria y las universidades, según la Fundación Nacional estadounidense para la ciencia, o sea más que Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón reunidos.

“Estados Unidos es la más fuerte economía científica del mundo. Invierten más dinero, tal vez de manera más organizada que cualquier otro y eso termina por dar resultados”, dice Peter Bowler, profesor de historia de ciencias en la Queen’s University en Belfast.

Ese país “se volvió la Meca para los científicos más brillantes, que acuden allí desde el mundo entero”, añadió.

Un científico europeo confirma que los medios en Europa son irrisorios comparados con los de universidades como Harvard, Stanford, Massachusetts Institute of Technology o el Jet Propulsion Laboratory de la Nasa. Sin embargo, todo no es perfecto en Estados Unidos, donde el número de diplomados científicos baja y la mayoría de la gente es indiferente a la ciencia o le tiene aversión, tal como lo demuestran las polémicas provocadas por movimientos religiosos fundamentalistas.

NO ES SOLO DINERO

China, Corea del Sur, Japón o Singapur, nada tacaños en medios para la investigación, saben que el dinero no es la única clave del éxito. Estados Unidos se aprovecha también de un clima favorable a los intercambios de ideas, a la emulación, donde pensar de manera distinta es tolerado. Por el contrario, Corea del Sur, donde el científico Hwang Woo-Suk cayó en desgracia luego de reconocer que mintió en sus investigaciones sobre la clonación, pudo medir lo que cuesta subir a sus científicos a un pedestal.

AFP

Posted by Saúl Hernández

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