Interesante artículo de El Colombiano que da cuenta de las dificultades económicas del régimen venezolano.

LA ECONOMÍA VENEZOLANA, muy dependiente del petróleo, va de capa caída. Sube la inflación, se debilita la demanda, consigue proveedores más costosos que Colombia y requiere mucha inversión, pero la está espantando.

Germán Jiménez Morales – Medellín | Publicado el 25 de agosto de 2009

Buena parte de los líos comerciales que se registran entre Colombia y Venezuela igual se presentarían si sus relaciones diplomáticas pasaran por un momento de gloria. La razón: Chávez está acosado por una economía interna que se le desmorona.

Una paisana suya, Luisa Cristina Rodríguez, presidenta de Metroeconómica, es la encargada de mostrar la situación real del vecino país.

En la Nación de Chávez, el 98 por ciento de los ingresos estatales depende del petróleo. En julio de 2008 el crudo venezolano tocó los 129 dólares, en diciembre de ese mismo año marcó 38 dólares por barril y en agosto de este año se cotizó a 67 dólares. Este año su promedio ha sido de 49,29 dólares, versus 76,86 del 2008.

La economía en su conjunto se resiente. Su Producto Interno Bruto (PIB) creció a un promedio anual del 10 por ciento, entre 2004 y 2007. El año pasado retrocedió al 4,8. En el primer trimestre solo creció 0,3 por ciento y en el segundo trimestre la caída fue del 2,4 por ciento. Muy morada está la industria, con su baja del 8,5 por ciento, y el comercio, que cayó 6,5 por ciento. La perspectiva es que el PIB sea negativo en 2,2 por ciento este año y que se reanime hasta el 3,6 por ciento en el 2010.

Su inflación, superior al 28 por ciento, recoge el desequilibrio entre la oferta y la demanda, las amenazas y nacionalizaciones que han rezagado al aparato productivo. Según la analista, hay desabastecimiento en arroz, carne, azúcar, café y otros bienes básicos. Al cerrar este año el Índice de Precios al Consumidor (IPC) marcaría el 34 por ciento y se estima que el próximo suba 10 puntos más, por cuenta de una nueva Ley del Trabajo, que baja la jornada laboral y restablece la retroactividad de algunos beneficios.

Los datos de Metroeconómica evidencian que Venezuela le compra menos al resto del mundo y no únicamente a Colombia. Entre 2004 y 2007 sus importaciones crecieron 30 por ciento anual, con lo cual se dio un alivio inflacionario, en el que también contaron los controles de precios y el subsidio cambiario a los importadores.

Las alarmas se prendieron cuando en el primer trimestre de 2009 las exportaciones no petroleras sumaron 9.111 millones de dólares, que en una proyección simple para el año completo arrojarían 36.000 millones de dólares. Este monto se queda corto frente a más de 48.000 millones de dólares importados en 2008.

Por eso Chávez tuvo que amarrar las divisas. Cadivi bajó la aprobación diaria de dólares en un 40 por ciento, mientras que el Banco Central lo hizo en un 33 por ciento. El corolario es que ahora los importadores tienen que conseguir el 70 por ciento de los dólares en el costoso mercado permuta.

En coche van los importadores de alimentos, medicamentos y automotores, aunque el problema de estos últimos es una deuda de 300 millones de dólares que tienen con sus proveedores. Ellos acceden a un dólar 200 por ciento más barato que el del mercado permuta.

El efecto se ve. En el primer trimestre las importaciones subieron 6.4 por ciento y en el segundo trimestre cayeron 12 por ciento. También, dice Metroeconómica, toca lidiar con un déficit comercial de 1.442 millones de dólares, que se califica como anormal, porque usualmente el petróleo cuadraba sus cuentas. Es que, con tanto dinero que se ha fugado del país, de empresarios y ciudadanos, hasta las reservas internacionales operativas se sitúan en 21.000 millones de dólares, que no pintan tan holgadas para financiar las importaciones.

Realidades como estas tienen que mortificar más a Chávez que las bases norteamericanas en Colombia.

Posted by Saúl Hernández