Coinciden algunos analistas en que los seis candidatos en contienda por la Presidencia de la República, son aspirantes de ‘lujo’, y que eso contradice la tesis que sugería que no había nadie que pudiera remplazar al presidente Uribe. Admitamos que es cierto: los seis aspirantes que tienen representación parlamentaria, más el ex magistrado Jaime Araújo, no sólo poseen una formación académica excepcional sino también larga experiencia en cargos de gran relevancia pública. Ninguno de ellos es un paracaidista recién llegado a la política sino que llevan largos años de experiencia en el Estado. Es decir, se han preparado en las principales universidades del país y del exterior, y han sido senadores, ministros, alcaldes, embajadores, etcétera.

A pesar de eso, hay gente que se pregunta si Noemí Sanín estará preparada para dirigir el país, pregunta que se hace con algún prejuicio de por medio, por el hecho de ser mujer. Otros se preguntan si lo estará Santos, de quien se critica que jamás ha sido contado en las urnas y que los cargos que ha desempeñado los ha obtenido por su origen prestante. También hay quienes dudan de las capacidades de Antanas Mockus, acaso más apropiadas para otros menesteres, diferentes de la tarea mundana de gobernar, y ahora puesta en duda su aptitud física por el mal de Parkinson que padece.

Los seis, con sus más y sus menos, son buenos candidatos a la presidencia, pero no hay ninguno que parezca ofrecer entera certidumbre al electorado acerca de sus aptitudes e, incluso, de sus actitudes. Sin embargo, no creo que el dilema de escoger al ‘mejor’ candidato se circunscriba a la selección de la persona más preparada; de hecho, hay que tener en cuenta que el presidente de turno se rodea de un selecto grupo de trabajo, con expertos en todas las áreas, por lo que no es eso lo que nos debe preocupar, el asunto es de otro tenor.

Veamos la siguiente analogía. Tenemos seis conductores con destrezas similares y seis vehículos en perfectas condiciones técnico-mecánicas. ¿A cuál bus subirse? Lo más apropiado sería verificar el destino al que quiere dirigirse cada conductor y el camino por el que pretende desplazarse. Todos queremos ir a Progreso por la ruta más adecuada, pero muchos insisten en llevarnos al peor de los mundos –o a paraísos imaginarios–, por el camino más largo o por una trocha intransitable.

Santos, Noemí y Vargas Lleras ofrecen ciertas garantías de continuar por el camino exitoso que Colombia ha transitado en los últimos ocho años, el cual es susceptible de mejorarse. Petro es uno de esos que siempre nos ha querido llevar al peor de los mundos, aunque hoy pose de demócrata. En tanto que Pardo lidera un partido que, por décadas, nos ha tenido dando vueltas por trochas intransitables, camino a ninguna parte.

En cuanto a Mockus –probablemente el más preparado–, nadie sabe claramente, ni él mismo, a qué puerto quiere llevar la nave ni por cuál ruta. Su campaña por la legalidad es muy gaseosa y sus posiciones son contradictorias. De un lado dice que es “durísimo con las Farc”, pero, del otro, sueña con una Colombia sin ejército, como Costa Rica. Dice que no transará con el Congreso (“democracia deliberativa”), pero le abre la puerta a una negociación con el PIN, con el argumento de que “todo el mundo tiene remedio”.

Igualmente, a pesar de que se ha convertido en la opción antiuribista y muchos de sus seguidores sólo pretenden darle el voto para evitar el continuismo, Mockus defiende posturas muy criticadas del actual gobierno como la adjudicación del tercer canal (“porque se gobierna hasta el 7 de agosto”) o los decretos de Emergencia Social con el simple argumento de que “tocaba declararla”.

Hay más. El Partido Verde de Mockus tiene un origen espurio, a partir de dos desmovilizados del M-19 apoyados por Luis Alberto Gil, hoy condenado por parapolítica. Jorge Londoño, presidente del Partido, fue inhabilitado por la Procuraduría durante 12 años, debido a irregularidades en contratación cometidas en su gestión como gobernador de Boyacá. Y Mockus le abrió espacio a un Fajardo que no llegó por convicción sino por oportunismo, ya que se quedó sin financiación para su campaña.

Como alcalde de Bogotá, Mockus ejerció una política neoliberal que haría sonrojar a Rudolph Hommes y, recientemente, su campaña mintió al expresar que no quisieron reclamar 4.500 millones por reposición de votos cuando en realidad no tenían derecho a ellos. En fin, no puede negarse, sin embargo, que Antanas es un gran actor; podría volver a orinar a una multitud, enseñar su trasero a un auditorio o agarrarse a golpes por un micrófono y sus seguidores seguirían creyendo que llegó la hora de la legalidad.

Publicado en el periódico El Mundo, el 26 de abril de 2010

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Posted by Saúl Hernández

2 Comments

  1. Pedro Manuel 2010/04/27 at 11:31 am

    5 RAZONES PARA NO VOTAR POR MOCKUS

    1. Tener arrinconados a los grupos violentos en nuestro país, no ha sido una tarea fácil. Esto ha sido un trabajo de las fuerzas militares. Mockus, ha propuesto convertirnos en un país como Costa Rica: sin ejército. El tener arrinconados a los violentos, no significa que ya hemos acabado con ese flagelo. No creo que con mimos, o con vasos de agua, o con tarjetas rojas, podamos acabar con la guerrilla, con los paramilitares o con los grupos al margen de la ley.

    2. Mockus ha intentado llevar esta campaña, al terreno de Políticos vs. Antipolíticos. Yo sé que no todos los políticos son malos. Lo que me parece ilógico, es que Jorge Londoño, presidente del partido verde, partido de Mockus, haya sido inhabilitado por la procuraduría, durante 12 años, en el ejercicio de funciones públicas, por irregularidades en contratación estatal que se derivaron de su gestión al frente de la Gobernación de Boyacá, y Mockus no diga nada al respecto. Es más, el partido verde, ese que se ufana de no tener políticos corruptos, fue fundado con el apoyo de Luis Alberto Gil, quien hoy está preso por parapolitica, y más de la mitad de sus congresistas están siendo investigados por la justicia…. Ver más… Ver más

    3. “Los habitantes de la capital vieron en el lapso de las alcaldías de los verdes, Mockus, Peñalosa y Garzón, cómo la empresa de energía fue entregada a menosprecio al control de socios minoritarios y descapitalizada en 1.700 millones de dólares. Vieron cómo se cedió la operación comercial del acueducto a empresas particulares, entre ellas a los Nule, y cómo el metro cúbico de agua se volvió el más caro del país. Vieron cómo los fondos de pensiones fueron insertados en la propiedad de la ETB y cómo se ofrendó el transporte, mediante Transmilenio, a grandes empresarios, configurando el negocio más leonino de la historia de la contratación pública, justificando estos abusos tras la mampara de “alianza público-privado”. La transparencia tampoco es trofeo de los “verdes”. Por ejemplo: los sobre costos en la presa de cantarrana sobre el río Tunjuelito; los bolardos y las “peña-lozas” en la Caracas; el detrimento patrimonial al distrito por 23 mil millones en la concesión del “chance” en 2007; el sobre-avalúo de lotes para los macro-colegios; los millonarios contratos de aseo pagados por años sin cumplir el reciclaje; las pestilencias contra las comunidades circundantes del relleno doña Juana; el desaguisado con la descontaminación en el salitre; la licitación de las obras de la 26 concedida a los Nule; el convenio de la planta de agua de Tibitoc, que sextuplicó el costo del metro cúbico. Todos son hechos en investigación judicial. Entre tanto, los trabajadores distritales y de los hospitales públicos fueron tercerizados; un millón de bogotanos deben desplazarse a pie; 50% de los capitalinos empleados tienen salarios de subsistencia o menores; 2m50 mil suscriptores del acueducto son desconectados cada año, y generaciones de estudiantes de la universidad nacional pagan altas matrículas o soportan exclusión desde cuando Mockus ingenió el cobro escalonado”.

    4. Mockus anda encantando con el cuento de la cultura ciudadana. Haber mostrado la nalgas, orinado a los estudiantes en Manizales, haberle tirado un vaso de agua a Serpa, irse a los golpes con un estudiante en la U. Nacional, haberse casado en el circo de los hermanos Gasca, es cultura ciudadana?. No creo que estas, sean actitudes de un presidente de los colombianos, y mucho menos, sean parte de la cultura ciudadana que los colombianos necesitamos.

    5. Por último, creo que Mockus nos podría devolver a los años donde la guerrilla era famosa por sus pescas milagrosas. No veo a Mockus como presidente dándole solución a una crisis diplomática y mucho menos a una crisis nacional. La discusión no es: quien es político o no. La discusión debe ser: quien puede ser mejor presidente para Colombia, quien puede continuar avanzando, como lo ha hecho Colombia en los últimos años.

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  2. RAZONES PARA ELEGIR A MOCKUS

    1) Mockus aclaró en el debate de Caracol que el quisiera que Colombia se diera el lujo de no tener ejército, de vivir en paz y dedicar esos recursos de guerra en inversión social. PERO QUE EN LAS CONDICIONES ACTUALES le toca mantener el arrinconamiento a las FARC y complementarlo con rechazo social.
    http://www.caracoltv.com/articulo175638-seis-candidatos-a-la-presidencia-miden-sus-fuerzas-el-pais

    2)A Jorge Londoño lo sindicaron y los tres tenores dijeron que se entienda con la justicia y nos atenemos a ella. Lo abrieron del parche.

    3)Los datos que das de Bogotá como no tienen sustentación (documentos) bien podrían ser ciertos o falsos. Lo que sí por experiencia puedo decir es que Bogotá cambio. http://www.youtube.com/watch?v=5OdhD5D5its&feature=PlayList&p=73B64D1B67E2F52B&playnext_from=PL&index=0&playnext=1

    4)Sobre la cultura ciudadana el ha demostrado ser un genio a ese respecto incluso ahora en campaña MOVILIZA A LOS JÓVENES VOLUNTARIAMENTE, además los verdes cruzan por las cebras, son amables con los demás, los animales y el medio ambiente. También logró una reducción del consumo de agua en Bogotá en un 15% cuando estaba en racionamiento. http://www.canalrcnmsn.com/noticias/campa%C3%B1_de_mockus_para_el_ahorro_de_agua_todo_un_ejemplo

    Respecto a la indecencia de la que hablas le dijo a Claudia Gurisati en la noche que sí es elegido presidente no hará ese tipo de espectáculos por estaría representando 45 millones de Colombianos.
    http://www.youtube.com/watch?v=Ouvol7Y5vXE

    5)Respecto a seguridad, si se mantiene el presupuesto en seguridad ¿Por que se volverían más ineficiente la fuerza pública? no tiene sentido. Por el contrario la seguridad mejoraría ya que disminuiría la tasa de homicidios como sucedió en Bogotá durante sus períodos como Alcalde.
    http://ipmcs.fiu.edu/docs/AntanasMockus.pdf

    Creó el batallón de alta montaña del Sumapaz
    http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/ARTICULO-WEB-PLANTILLA_NOTA_INTERIOR-7639776.html

    y el mismo presidente lo condecoró en el 2003 por logros en seguridad.
    http://www.youtube.com/watch?v=cnn59rHTpwg

    De todas formas gracias por la argumentación y que tengas un día verde.

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