Si Juan Manuel Santos logra reformar la justicia —y no creo que pueda—, me le quito el sombrero. Parafraseándolo, solo por ese logro habrá valido la pena elegirlo Presidente. Sin embargo, por si algunos lo dudaban, ya está claro que el problema no era Uribe sino las altas cortes, con ese cuentico de estamos en “el siglo de los jueces”. Lamentablemente, los congresistas tiemblan con solo pensar en la Suprema, por lo que se prevé que la única salida es abrir la de Pandora: una constituyente.

Por otra parte, tampoco podré descubrirme ante esa propuesta demagógica que se acaba de hacer en materia de salud. Medidas como esa son las que tienen en la quiebra a Europa. Ofrecer una salud sin límites, prometiendo todo lo que diga el médico —quien también tiene intereses venenosos— es descabellado. Aquí se destinan a la salud unos 30 billones de pesos anuales; en Francia, para 62 millones de habitantes, se destinan 400 billones. Necesitaríamos el 80 por ciento de nuestro PIB para llegar al nivel de atención de los franceses, que consiste, básicamente, en tener un cubrimiento sin restricciones, que es lo que Santos ha anunciado.

Lo que sí me merece aplausos es la sabiduría del ‘Bolillo’ Gómez. Hace un mes largo, a Hernán Darío le llegó este mensaje a su Blackberry, enviado por un directivo de Fedefútbol: “Atención, noticia de última hora: capturado por terrorista el ‘Bolillo’ Gómez cuando se desplazaba por Argentina con once petardos”. Indignado, declaró lo siguiente: “Eso que me lo ponga un hincha, pero un directivo del comité ejecutivo de la Federación no puede hacer eso, eso no está bien”. ¡He ahí el detalle! No está bien que Juan Pueblo le pegue a una mujer, pero que lo haga un personaje de la talla del seleccionador nacional —un privilegiado que devenga más de 100 millones mensuales— es inadmisible.

Escuche la declaración de Hernán Darío Gómez
Capturado el terrorista Bolillo Gomez con 11 petardos

Y no se puede condenar solo la violencia de género, tan ruinmente desconocida con eso de que “las mujeres somos muy necias”. Es que tampoco es tolerable pegarles a taxistas, policías o periodistas, ni tener conductas arriesgadas. ¡Qué tal que en plena copa sub-20 nos hubiéramos despertado con la noticia del asesinato del seleccionador de Colombia a la salida de un bar en Bogotá! Si el Departamento de Estado ya considera riesgosos la zona rosa y el parque de la 93, ¿se imaginan el daño a la imagen del país?

En 1999, el técnico de la selección inglesa, Glenn Hoddle, fue despedido por opinar que las discapacidades eran castigos para pagar pecados de otras vidas. La indignación fue mayúscula. No es casual que los ingleses no se anden por las ramas para condenar a los revoltosos de las recientes asonadas de Londres, incluyendo a menores de edad, pues allá son imputables a partir de los 10 años. Acá uno puede desfigurarle la cara a alguien con ácido y seguir libre, igual que los dos jóvenes, ya identificados, que asesinaron a patadas a un cuidador de carros en Envigado por la pérdida de una farola. Sutiles diferencias entre civilización y barbarie.

Ya está bien de excesos bochornosos (y hasta de crímenes) como los que se les han tolerado al ‘Tino’ Asprilla, el ‘Tigre’ Castillo, Javier Flórez, Diomedes Díaz, Julio Nava o Silvestre Dangond. Si la inoperante justicia no actúa, tiene que haber castigo social. La cosa no es si la Federación le acepta la renuncia o no, es que se tiene que ir y me le quito el sombrero si se va.

En lo que sí es menester hacerle venia a Santos es en que no deje capar al perro por segunda vez. Él sabe que de eso depende su prestigio y su lugar en la historia. Ya las Farc y el Eln contestaron con su mamadera de gallo de siempre; Piedad se refiere a los secuestrados como ‘capturados’; ‘Julián Conrado’ sigue cantando, pero en Venezuela, y corre el rumor de que ‘Cano’ ya está escampando en Caracas. La cuchilla está lista y afilada.

(Publicado en el periódico El Tiempo, el 16 de agosto de 2011)

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Posted by Saúl Hernández

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