pibeEs sabido que la realidad en Colombia es de vértigo, pero impresiona la cantidad de hechos relevantes de los últimos días, sucedidos uno tras otro sin que apenas nadie se pellizque; lo urgente no deja espacio a lo importante.

Por ejemplo, sorpresivamente fue retirada la ley de baldíos y quedó la sensación de que fue por presión de las Farc. Así lo denunció Fedegán, y Óscar Iván Zuluaga le trinó al presidente Santos: “Dígale la verdad al país sobre la ley de baldíos. ¿Gobierna usted o gobiernan las Farc desde La Habana?”.

Santos aseguró que las amenazas contra Uribe son viejas, de la época en que él era Ministro de Defensa. Pero el ministro actual, Juan Carlos Pinzón, lo desmintió afirmando que sí hay planes nuevos para atentar contra el expresidente, a quien le han disminuido su esquema de seguridad, de acuerdo con un confidencial del portal Kienyke.

Coincidentemente, el Gobierno les retiró el esquema de seguridad a los negociadores de paz de Pastrana, Víctor G. Ricardo y Camilo Gómez. Y esto, justo cuando Pastrana publica unas memorias en las que señala a Santos de ser algo así como el inventor de la zona desmilitarizada del Caguán. También le fue retirada la seguridad al periodista Ricardo Puentes, agudo opositor del Gobierno, mientras que hay protegidos que hasta ferian los carros que les han asignado para su salvaguardia.

Pastrana, en el libro, afirma que el general Mora Rangel –hoy negociador de paz– no quiso hacer un operativo para rescatar a Íngrid Betancourt, que los Rodríguez Orejuela le confirmaron el haber financiado la campaña de Samper y que no fue a sus espaldas, y, para rematar, que Gaviria es el eslabón perdido del proceso 8.000, lo que puso a don César muy alterado y nervioso. ¿No que a un loco no se le hace caso?

Ya Pastrana había repartido mandobles contra el Jefe del Estado al asegurar que “Santos negocia la paz como candidato”, lo que José Miguel Vivanco expresó con otras palabras: “Veo al presidente Santos en una actitud casi suplicante”. Para fortalecer esas súplicas, Santos envió a dos mujeres a la mesa dizque por razones de equidad, que solo vino a tener en cuenta un año después. Hombre, si el caso era darle representación a la mujer colombiana, con la holandesa bastaba.

Otra mujer, alias ‘Karina’, volvió a repetir lo que todos sabemos: que “las Farc no quieren la paz, quieren el poder”. Y para que no queden dudas de la magnitud de sus crímenes contra la humanidad, se conoció que, desde 1990, más de 10.500 personas han sido víctimas de minas terrestres en Colombia y que, según el reporte ‘Landmine Monitor 2013’, las Farc son el mayor victimario con minas antipersonales del mundo. Y al tiempo que las Farc enarbolaban en La Habana el cuento de la legalización de las drogas –el mismo discurso que le dio Pablo Escobar a Yolanda Ruiz hace 25 años–, el Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó cargos por narcotráfico contra 50 de sus dirigentes. ¿Otro palo en la rueda de la impunidad?

El Dane dice que el desempleo va cuesta abajo. ¿Será porque el 55 por ciento de los trabajadores en Colombia no gana ni el mínimo? Uno no sabe si creer tanta belleza cuando el desempleo industrial ha caído 5,9 por ciento anual y se informa que la creación de puestos de trabajo estaría concentrada en servicios gubernamentales, que ni es trabajo productivo ni sostenible. ¿Estarán incluidos ahí el ‘Pibe’ Valderrama y otros exfutbolistas que trabajan para el Gobierno promoviendo la reinserción y van a jugar un ‘picadito’ con los terroristas en La Habana? Ojo, ‘Pibe’, ni usted es Pienaar ni Santos, Mandela, y a los farianos les gusta jugar es con cabezas en vez de balón. Dejemos así. La cosa está que arde.

(Publicado en el periódico El Tiempo, el 3 de diciembre de 2013)

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Posted by Saúl Hernández

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