La Constitución de 1991 ha requerido la bobadita de 41 reformas en sus 25 años de existencia; 1,6 por año. Pero ahora nos quieren embarcar en la aberración de una constitución de piedra, un ‘Frentecito Nacional’ de tres periodos durante los cuales no podrá ser modificado ese esperpento de 310 páginas que ahora funge como la nueva Constitución de Colombia. Serán 12 años si se mantiene el periodo presidencial, o 15 si lo incrementan a cinco años, tiempo suficiente para desarrollar la transición al comunismo, que es a donde nos llevan. Esos jóvenes que quieren poner a votar a los 16 vivirán el presente de Venezuela: ya tres millones buscan la comida en la basura.

Y, como si fuera poco, Santos pretende que la susodicha paz no sea tema de campaña en el 2018 a pesar de que él mismo la convirtió hasta en lema de su plataforma hace tres años, para reelegirse. Si no se puede hablar de un engendro que marcará nuestras vidas durante décadas, ¿de qué diablos vamos a hablar?

Valga decir que al Presidente no le luce hacer sugerencias desde el tremedal de su profundo desprestigio. Es que a Santos hasta lo podría canonizar el Papa, pero ni así tendría el reconocimiento de las mayorías porque su gobierno es un naufragio del que dan fe las encuestas, cuyos resultados son como para sentarse a llorar.

El último Gallup Poll es demoledor, tanto que tras mirarlo detenidamente solo resta concluir que este gobierno es incompetente. Claro, una encuesta es apenas una foto de un momento determinado, como suelen decir los políticos, pero ¿¡qué tal esta debacle!?: según los encuestados, las cosas están empeorando para el 73 %, mientras que mejoran solo para el 16 %. Si se mira por materias, el panorama es desolador: para el 91 %, empeora el costo de vida; para el 85 %, la corrupción y la inseguridad; para el 82 %, la economía y la atención en salud; para el 75 %, el medioambiente; para el 72 %, el desempleo; para el 69 %, la lucha contra la pobreza; para el 67 %, la asistencia a la vejez, y para el 52 %, la asistencia a la niñez, el narcotráfico y el apoyo al campo.

¿Qué está mejorando? Para el 55 %, mejora la construcción de vivienda popular (las casas gratis, que tuvieron su pico de 78 % en diciembre del 2014); para el 46 %, la calidad y el cubrimiento de la educación (Ser Pilo Paga); para el 45 %, las cacareadas autopistas; para el 44 %, la reintegración de los desmovilizados y las relaciones internacionales; para el 43 %, el problema de la guerrilla y pare de contar.

Esas, sin duda, son las calificaciones de un estudiante muy mediocre que hace ver peor todo lo demás, agravando la opinión desfavorable que hay sobre casi todas las instituciones: sistema judicial (82 %), Partidos políticos (85 %: el desprestigio más alto desde que se mide en el 2007), Congreso (79 %), Corte Suprema de Justicia (61 %), Corte Constitucional (56 %), Fiscalía (52 %) y Policía (52 %: hasta el 2014 bordeaba el 70 % a favor). Solo se salvan las Fuerzas Militares, con 68 % de favorabilidad.

Mientras el desempeño de Santos es aprobado por el 24 % y desaprobado por el 71 %, las Farc están en su mejor momento, casi igualándolo, con una creciente opinión favorable del 19 % y una desfavorable del 77 %. Es que uno ve a Ivancho en la tele y se le olvida que es un terrorista…

Mejor dicho, el plato está servido para que la gente se incline por un gobierno de extrema izquierda; el escenario es igualito al de Venezuela hace 20 años, cuando cundían la corrupción y el desgobierno. Y lo más grave es que este presidente, que tan mal ha gobernado, quiere atarnos por tres periodos al mástil de una nave que se irá a pique en ese mar de inmundicia. Qué triste legado.

(Publicado en el periódico El Tiempo, el 7 de marzo de 2017).

GALLUP POLL – Colombia – Febrero 2017

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Posted by Saúl Hernández

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