Como si no estuviera suficientemente claro que para aplacar la volatilidad del dólar es necesario enviar mensajes tranquilizadores y dejar de crear turbulencias con actitudes perturbadoras, el dictador Petro destituyó a Carlos Gustavo Cano apenas a la mañana siguiente de haber sido nombrado como presidente de la junta directiva de Ecopetrol.

Poco antes, el gobierno de Petro había logrado transmitir algo de tranquilidad a los mercados indicando que se mantendría la exploración y explotación de hidrocarburos y sugiriendo que muy probablemente se firmarían nuevos contratos. Pero, ¿quién le cree con esta nueva salida en falso?

Petro ha demostrado hasta la saciedad, en menos de 90 días, que está empecinado en acabar con Ecopetrol, con la explotación de petróleo, gas y carbón, y con entregarle nuestra soberanía energética a Venezuela, para depender del abominable Nicolás Maduro de la misma forma que los europeos cayeron en las garras del carnicero Putin.

De la MinMinas Irene Vélez cabe sospechar un alto grado de ignorancia o, al menos, de un infantil fanatismo para insistir en la destrucción de nuestra mayor fuente de recursos como es Ecopetrol, y la extracción de hidrocarburos en general, lo que le significa al Estado colombiano algo así como el 20% de los ingresos que requiere con tanto afán para solventar la política social.

Pero de Petro no hay que creer que se trate de ignorancia, sino que es necesario comprender que el marxismo requiere pauperizar las condiciones de vida de la población para hacerla dependiente del Estado. Hay un conocido video en el que Petro dice, palabras más, palabras menos, que ‘a los pobres no hay que sacarlos de su condición porque entonces se pasan a la derecha’. De ahí que para que la izquierda se mantenga en el poder le sea perentorio asegurarse de que los pobres permanezcan tal cual, pero con la esperanza de salir de sus condiciones de miseria pues, paradójicamente, ellos son los que sostienen a los gobiernos de izquierda.

La Asociación Colombiana de Petróleo acaba de anunciar que de mantenerse como está planteada la reforma tributaria, la sobretasa petrolera provocaría una caída tan grave en la producción de combustibles que en el año 2026 se extraerían hasta 200.000 barriles diarios de petróleo menos, cuando hoy se está por encima de los 750.000, y hacia finales de la década, la caída sería de 450.000. Eso sí es «decrecimiento» puro. Entonces, ¿de dónde van a salir los recursos para lo social?

Petro se va lavando las manos anunciando una recesión cuyas causas le atribuye a la situación económica internacional. Pero la susodicha recesión es un propósito suyo; este gobierno está haciendo todo lo posible por arruinar la economía, alejando la inversión, desestimulando la creación de riquezas, castigando el capital. Sus políticas son promesa de hambre, pobreza y violencia, por lo que habrá que pasar muy pronto de las marchas de protesta a los paros cívicos. Un paro general que les demuestre que ni por todas las diosas del olimpo pueden venir aquí a hacer lo que les dé la gana.

@SaulHernandezB

Posted by Saúl Hernández

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