Hace quince días aseguré en estas páginas que entre Luis Pérez Gutiérrez y Sergio Fajardo hay muchas semejanzas. En los foros de eltiempo.com y en algunos artículos de opinión se me cuestionó por no haber mencionado alguna, cosa que no hice por razones de espacio. Por cierto que a quienes criticamos a Fajardo se nos califica de estafetas de la vieja política de la misma forma que los antiuribistas son tildados de guerrilleros. Esa es la forma más fácil de ocultar los errores que están haciendo regresar el péndulo político en Medellín. Las críticas tienen validez de acuerdo con el peso de los argumentos y también por su procedencia, y nadie podrá decir que soy de los pagados por alguno de los dos.

Hagamos memoria de similitudes: Luis Pérez quiso hacer un mariposario de 5 mil millones, Fajardo hizo un orquideorama de 4.500; Pérez lanzó a los mendigos de sus metederos de vicio, Fajardo los mandó a botar fuera de Medellín en un camioncito; a Pérez no lo dejaron hacer un suntuoso bulevar en La 10 de El Poblado, Fajardo lo está haciendo por 5.000 millones y 6.000 más para La 43; Pérez mandó a enrejar el estadio, Fajardo está tumbando el muro del Jardín Botánico para enrejarlo también; Pérez mandó Señorita Medellín a Cartagena, Fajardo se gastó más de mil millones en el concierto de Juanes; Pérez hizo su ‘palomera’ en la Unidad Deportiva, Fajardo organizó su palacete de Prado por 300 millones; en la administración de Pérez compraron la vajilla de 100 millones en EPM, Fajardo compró unas plantas aromáticas por 60 millones. No sé para qué si una cajita de tisanas vale mil pesitos.

En EPM, Fajardo nombró a Juan Felipe Gaviria, presidente de la Junta Directiva de Siemens, a la que renunció 27 días después de iniciada la administración Fajardo. EPM y Siemens tienen negocios millonarios, y esa multinacional es célebre por sus sobornos para obtener contratos. El respetable Dr. Gaviria contrató por 3 mil millones una empresa que carecía de idoneidad para estudiar la escisión de las EPM: Teletraining. La consultora entregó un estudio que se considera una fotocopia de otro realizado en 1995, pero estructurado en torno de Orbitel, donde laboraba el dueño de Teletraining. Así se valorizó una empresa que no valía ‘nada’ y luego se compró en su totalidad con detrimento de más de 50 millones de dólares para la ciudad según la Contraloría de Medellín. Es el peor negocio en la historia de EPM.

Pero sigamos. Fajardo aseguró que iba a arrebatar la Junta de EPM a los politiqueros locales y a fe que lo hizo, nombró al guerrillero de las Farc Fredy Escobar, alias ‘Mateo’.  Ahora se denuncian una feria de aumentos salariales para altos ejecutivos en EPM, UNE y Orbitel, por encima del sueldo del alcalde. En la entidad Área Metropolitana se han declarado desiertas varias licitaciones que después han sido adjudicadas a dedo a la firma Integral y a subsidiarias de la misma, empresa de la que provienen varios funcionarios de la actual administración.

En fin. Lo que no entro a comparar aquí son las intenciones de cada cual; creo en la honorabilidad de Fajardo pero no en la repercusión de sus obras y no dudo en afirmar que traicionó su promesa de cambiar el paradigma del cemento; si alguien ha puesto cemento es él, y el mayor beneficio ha sido para los que se guardan la gruesa de los contratos: su propia casta.

El padre Julián Gómez, párroco de Santo Domingo Savio, celebra que en los últimos años se hayan invertido 24 mil millones en grandes obras en ese sector pero señala que le hubiera gustado ver siquiera mil para “mejoramiento de vivienda y comida”. Hoy se están haciendo obras por un billón de pesos en la ciudad pero sólo 10 mil millones están destinados a obras propuestas por la comunidad y poco más de mil a mitigación y prevención de desastres. Es el mismo desbalance de siempre.  ·

Publicado en el periódico El Tiempo, el 17 de abril de 2007

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Posted by Saúl Hernández

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